viernes

IL MONDO MÍO: presentación


Hola a todos y a todas,


Si queréis que sepáis que estáis invitados a la presentación del corto que hemos producido desde Tropo Audiovisual (que es la parte de Tropo que Óscar y yo nos hemos montado para hacer cortos porque los libros nos dejan mucho tiempo… Manda huevos…).

Es el viernes 12 de febrero, a las 19: 00 horas en el Centro de Historia.

Aquí está la ficha técnica… Una amiga me ha dicho: hala, gente para un corto… Pues sí… Para tonterías no nos metemos. Ya que era nuestro corto, pues nada, hemos rodado de noche, en un cementerio, en dos localizaciones alejadas 500 kilómetros una de otra.





En mi pueblo se llama ser un canelo.

Para que vayáis abriendo boca, aquí os dejo el TRAILER del niño.

En breve, también inauguraremos la página web de la productora y allí podréis verlo entero y bajároslo con buena calidad.

Un abrazo a todos y todas. Que lo disfrutéis.

(Y no nos dejéis solos, leche, que esto lo hacemos para flipar delante de los amigos e impresionar a las amigas… Si no, no tiene gracia… No os asustéis que no es una encerrona para hacer la orgía por Haití. Esa ya la hemos hecho. Que somos muy solidarios)




5 comentarios:

Olga dijo...

Plas, plas, plas.
¡Bravo, bravo!

Berbi dijo...

Mario, entra en mi blog y mirate el enlace que he puesto... resulta que un doctor ha hecho un estudio de blogs... y analiza el tuyo y el mío...¡flipante!

Anónimo dijo...

Mario, no te sale nada de bien querer ser gracioso. Escribe con tu estilo que, malo o bueno, es el tuyo.

Ana Casanova dijo...

Hola Mario, me gustaría ponerme en contacto contigo para hablarte de un grupo de lectura que formamos y nos gustaría conocerte. Lo he intentado por el e-mail de tu libro "Al final de la cebada", pero no recibo respuesta. Saludos

don Gerardo de Suecia dijo...

A las estrellas no les importa

No es posible contarles
leyendas y cosas así...
Dicen que caen estrellas
cada vez que alguien muere.

En el frío de las noches, escuchando
la música helada del viento,
oía los perros aullando
como aúllan por alguien que ha muerto.

A las viudas oía gritando
y a los niños sollozando por pan.
A las estrellas no les importa
si las personas vienen o se van.